Tras la realización de la Consulta Nacional en enero de 1978, el Gobierno militar acentuó sus propósitos de avanzar en la consolidación del régimen, situación que planteó a Patricio Aylwin la necesidad de generar una alternativa de institucionalidad democrática para Chile.

Con el visto bueno del Presidente Nacional de su Partido y la colaboración de dos destacados juristas, Pedro Jesús Rodríguez y Alejandro Silva Bascuñán, se abocó a reunir un grupo de personas de definidas convicciones democráticas, que cubrieran el más amplio espectro político y cuyo prestigio asegurase el respeto de la opinión pública.

El 31 de julio de 1978 un grupo de 24 personas, a las que fueron sumándose muchas otras, emprendió el examen y debate de las ideas básicas “que contribuyan a producir un acuerdo democrático que ha de ser el fundamento de la futura institucionalidad”. Con este manifiesto nació el Grupo de Estudios Constitucionales o “Grupo de los 24” que días después convocó a su primera reunión plenaria, en el hotel Las Acacias, donde se abordó el tema “La residencia de la Soberanía y el Poder Constituyente”, en claro rechazo al anteproyecto constitucional que entre cuatro paredes elaboraban los miembros de la “Comisión Ortúzar”, designados por la autoridad militar.

Estructurado en un Comité Directivo presidido por Manuel Sanhueza, un Secretario Técnico, un Secretario Ejecutivo y una Comisión Permanente, presidida por Aylwin e integrada en un comienzo por 28 personas provenientes de diferentes sectores democráticos del mundo político y académico, el “Grupo de los 24” inició una intensa actividad. En los primeros años, entre mediados de 1978 y agosto de 1981, la Comisión sesionó en 165 ocasiones en que se analizaron propuestas e informes elaborados por diferentes subcomisiones de trabajo no solo de Santiago sino también por las diferentes filiales de provincia.

El “Grupo de los 24” no limitó su trabajo al análisis y estudio jurídico-político, también emprendió tareas de capacitación y formación orientadas a sectores de estudiantes universitarios, en las que se impartían materias relacionadas con el tema constitucional, organización del Estado, regímenes políticos y derechos humanos, respecto a las cuales se hicieron valiosos aportes para que estos se articularan estrechamente en el propósito de recuperación democrática.

Durante estos años el régimen militar restableció el “estado de emergencia”, relegó y prohibió el ingreso al país de opositores, ordenó detenciones ilegales y aplicó una represión sin límite, incluyendo el asesinato de importantes líderes, entre ellos, Eduardo Frei Montalva, Tucapel Jiménez y opositores como el joven estudiante Eduardo Jara, José Manuel Parada, Santiago Nattino y Manuel Guerrero.

El Grupo de Estudios Constitucionales fue pionero en la lucha por recuperar la democracia, legó importantes estudios y proyectos, abrió caminos de coincidencia y, sin duda, fue el primer paso para el reencuentro de los demócratas, requisito fundamental para los posteriores entendimientos y colaboraciones que hicieron posible reconquistar la democracia en Chile.

Para Aylwin, el “Grupo de los 24” tuvo un profundo significado humano y político. “En su seno aprendimos a conocernos y respetarnos en nuestra diversidad (…) la reflexión en común en torno a valores compartidos- el derecho a la democracia, el humanismo- no solo nos permitió aclara ideas y formular proposiciones, sino comprendernos y estimarnos”.

Colecciones en esta etapa